En 1932 se estrenó una película única en la historia del cine: La parada de los monstruos (Freaks). La mayoría de sus protagonistas eran personas con algún tipo de discapacidad física o mental; auténticas “atracciones” de feria. Con un realismo cercano al documental, Tod Browning nos acercó su día a día en el mundo del circo. Catalogada como cinta de terror única y exclusivamente por su escalofriante final, Freaks ha demostrado ser mucho más que eso, elevándose como una de las producciones más originales legadas por el Hollywood clásico.
Señoras y señores, pasen y vean…
Harry y Daisy Earles: hermanos pertenecientes a una familia de enanos que en la película interpretan a Hans y Frieda respectivamente. La relación amorosa entre ambos resulta deliciosamente tierna. Harry ya había trabajado junto a Browning en El trío fantástico (The Unholy Three, 1925), donde daba vida a un ladronzuelo que se hacía pasar por un bebé.
Peter Robinson: conocido en el mundo del circo con el sobrenombre de “el esqueleto humano” por su extremada delgadez. Al parecer, acabó contrayendo matrimonio con una mujer que pesaba más de doscientos kilos. Menuda pareja…
Marta Morris y Francis O´Connor: estas dos chicas tuvieron la desgracia de nacer sin brazos, lo que las obligó a realizar cualquier tipo de tarea con los pies. A pesar de su discapacidad, Francis O´Connor era una gran tejedora. Todo un ejemplo de autosuperación.
Schlitze y las hermanas Jenny Lee y Elvira Snow: los tres sufrían microcefalia y en el filme se les denomina “cabezas de alfiler”.
Prince Randian: conocido como “el torso viviente”, trabajó durante años en el mundo del espectáculo. Que no tuviera brazos ni piernas, no le impidió casarse y tener un hijo. En la película es capaz de sacar una cerilla de una cajetilla y encender un cigarro en un número breve pero inolvidable.
Daisy y Violet Hilton: hermanas siamesas que fueron vendidas por su madre al nacer. Sus tutores las explotaron durante años. Tuvieron bastante éxito con sus números en el mundo del vodevil. Resulta bastante cómico que en la cinta de Browning cada una de ellas tenga un novio con el que se quieren casar.
Johnny Eck: “el medio hombre”. Carecer de tronco y piernas hizo que sus brazos se desarrollaran de tal modo, que podía desplazarse con ellos sin ningún tipo de problema. Tenía un hermano gemelo, sin ninguna discapacidad, con el que representaba el número de magia de la caja aserrada.
Angelo Rosito: uno de los enanos más conocidos del cine y la televisión. Algunos lo recordarán por su aparición en Mad Max 3, más allá de la cúpula del trueno, en donde estaba a punto de ser comido por una piara de cerdos.
Koo Koo, la chica pájaro: poco se sabe acerca de esta mujer, a la que adornaban con plumas para que pareciera un pájaro. Sufría una afección ósea y era prácticamente ciega.
Elisabeth Green: no tenía ningún defecto físico, simplemente era poco agraciada. La conocían como “la mujer cigüeña” por su peculiar aspecto.
Josephine Joseph: verdadero hermafrodita que se presentaba caracterizado de manera dual (mitad hombre, mitad mujer).
Olga Roderick: “la mujer barbuda” que no puede faltar en ningún circo. Aquí es pareja de “el esqueleto humano”, con el que tiene un hijo. La actriz siempre se arrepintió de haber participado en la película, por considerarla un insulto al espectáculo circense.