Mostrando entradas con la etiqueta Mark Robson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mark Robson. Mostrar todas las entradas

Las diez mejores películas sobre boxeo*.

"Yo no quiero noquear a mi adversario. Quiero pegarle, alejarme, y mirar cómo le duele. Yo quiero su corazón".
(Joe Frazier)

When We Were Kings: cuando éramos reyes (When We Were Kings, 1996), de Leon Gast. Documental.



Cuerpo y alma (Body and Soul, 1947), de Robert Rossen.



Réquiem por un campeón (Requiem for a Heavyweight, 1962), de Ralph Nelson.



Nadie puede vencerme (The Set-Up, 1949), de Robert Wise.



Toro salvaje (Raging Bull, 1980), de Martin Scorsese.



El ring (The Ring, 1927), de Alfred Hitchcock.



Más dura será la caída (The Harder They Fall, 1956), de Mark Robson.



Million Dollar Baby (ídem, 2004), de Clint Eastwood.



Fat City, ciudad dorada (Fat City, 1972), de John Huston.



El ídolo de barro (Champion, 1949), de Mark Robson.

*Los títulos que integran la lista aparecen en orden aleatorio.

La séptima víctima (The Seventh Victim, 1943) de Mark Robson.


Mary Gibson (Kim Hunter) es una joven que abandona la escuela de señoritas en la que vive como interna, para desplazarse hasta Nueva York y buscar a Jacqueline (Jean Brooks), su hermana mayor que permanece desparecida. Allí descubrirá que ésta estaba relacionada con una peligrosa secta satánica.


Estimable título salido de la mítica RKO y auspiciado por el siempre interesante Val Lewton, que encargó la dirección del mismo a un por entonces primerizo Mark Robson (La isla de los muertos, El ídolo de barro, Más dura será la caída…). 

Se trata de un thriller de manifiesta inclinación psicológica que se introduce en el mundo de las sectas, incidiendo en las secuelas emocionales y sociales que éstas dejan en algunos de sus miembros. 


A pesar de que su guión se vea lastrado por evidentes lagunas narrativas que hacen incongruentes determinados pasajes de la trama, y de que se muestre incierto y difuso en la otorgación de roles al batiburrillo de personajes insulsos que nos presenta; son varios los momentos espléndidos que nos regala esta cinta de serie B: la fuerte instigación psicológica a la que es sometida Jacqueline por parte de los miembros de la secta para que acepte beber una copa que contiene veneno, la persecución nocturna que ésta sufre a manos de un tipo que desea acabar con su vida, la turbadora estampa de una habitación adornada únicamente con una silla y una soga que cuelga del techo o la escena de la ducha que, sin duda, debió inspirar a Hitchcock para la célebre secuencia del asesinato de Janet Leigh en Psicosis. 

Es evidente que Robson no era Tourneur, pero nadie puede discutir su habilidad a la hora de crear atmósferas amenazantes y pesadillescas herederas del expresionismo; remarcadas, en este caso, por la excelente y opresiva fotografía en blanco y negro de un especialista en el género como  Nicholas Musuraca (La mujer pantera, Retorno al pasado, Gardenia azul…).


Uno de los puntos curiosos de la historia, es la presencia de un personaje que ya encontrábamos en La mujer pantera de Tourneur: el psiquiatra Louis Judd (Tom Conway). Lo que permite interconectar ambos relatos.

En definitiva, The Seventh Victim  es una grata y muy recomendable película que gustará a los incondicionales del thriller noir de los años cuarenta.

Recent Posts

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...