Dies irae (Vredens dag, 1943) de Carl Theodor Dreyer.

Dinamarca, 1623. Herlofs Marte (Anna Svierkier) es una anciana acusada de brujería a la que se condena a la hoguera. En su desesperado intento por escapar de las llamas, acude al pastor Absalon (Thorkild Roose), que en su día salvó de las acusaciones a otra supuesta bruja a cambio de casarse con su hija Anne (Lisbeth Movin). Por otro lado, Martin (Preben Lerdorff Rye), único hijo del pastor, regresa a casa tras varios años de ausencia, sintiéndose atraído por la joven esposa de su padre.


Había transcurrido más de una década desde la realización de su última película (Vampyr, 1932) cuando el maestro danés filmó Dies irae, un imponente trabajo con el que su lenguaje alcanza la plena madurez en su constante progreso hacia la depuración y el ascetismo más absolutos.

El filme profundiza en temas como el fanatismo religioso, la superstición, la intolerancia o la represión, incidiéndose en este último desde una perspectiva social y sexual, sin obviar su evidente lectura política, ya que la cinta se realizó en medio de la ocupación nazi sobre Dinamarca.

Dreyer siempre mostró interés por las cuestiones trascendentales y metafísicas, alejándose del dogmatismo religioso y, por influencia de Kierkegaard, dando primacía a la subjetividad personal en la relación entre el hombre y Dios. De ahí la crítica más o menos latente que se manifiesta en muchas de sus películas hacia la llamada religión oficial.


Aquí encontramos a una serie de caracteres convincentes y de psicología perfectamente trazada que, ante su incapacidad para afrontar sus impulsos y sentimientos de un modo racional y consecuente, acabarán por imbuirse del turbio e intransigente clima de creencias que preside la comunidad en que viven, tratando así de justificar y aliviar sus pecados y pesares.

La narración se articula, por vez primera en el cine de su autor, a través de elaborados y pausados planos secuencia, cuya utilización se llevará hasta el extremo en los dos últimos largometrajes del cineasta.

Su sobria y austera escenografía remite a los cuadros de Hammershoi, mientras que su iluminación, basada en el claroscuro, recuerda a la obra de pintores del Barroco como Rembrandt o Frans Hals.


Todo rebosa sublime artisticidad, insondable misterio y profundo misticismo en esta cumbre del arte dreyeriano.

11 comentarios:

  1. Gracias por el buen blog.

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  2. guille,
    Gracias a ti por pasarte por aquí y dejar tu comentario.
    Un saludo.

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  3. Hola, Ricardo: De nuevo aparezco por aquí, a riesgo de hacerme pesada (ya sabes que mi lista de películas pendientes es larga). Hoy he retomado a Dreyer, con la siguiente que me recomendaste, trás "La pasión de Juana de Arco": "Dies Irae", me ha impresionado más. Historia Terrible, como la época en la que ocurre; pero al mismo tiempo hermosa. La interpretación de la pareja protagonista, junto al actor que interpreta a "Absalon", es extraordinaria, así como también "La abuela" y "La anciana bruja". La fotografía me ha encantado, en especial cuando pasean por el campo, el rio etc...
    A través de tu comentario, descubro también un pintor que no conocía: Vilhelm Hammershoi y me han gustado mucho sus cuadros, que he buscado en internet. No puedo creer la cantidad de películas que hace apenas seis meses no conocía y con las que he disfrutado y aprendido tanto. Y todo por encontrar un buen día este blog.
    Bueno, pues...¿Cual debiera ser la próxima? ya que me dijiste que dejara "Gertrud" para el final.
    Gracias! Un abrazo

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    1. Hola, selegna:
      Tranquila, que tú nunca eres pesada :). Veo que te has convertido en una dreyeriana de pro, lo cual me produce una gran satisfacción. Yo siempre he pensado que "Dies irae", "Ordet" y "Gertrud" son las películas más perfectas y depuradas de su autor. Por cierto, ya te veo plenamente preparada para ver esta última, así que anímate.
      Hammershoi es uno de mis pintores favoritos, algo que saben muy bien los seguidores más antiguos del blog, ya que inicialmente lo tenía decorado con muchos cuadros suyos, incluida la cabecera. Llegaste algo tarde :)
      Me alegra mucho que tengas en tanta estima al blog. Seguidoras como tú son las que le dan sentido a esta tarea no siempre agradecida.
      Un abrazo y gracias a ti.

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  4. Ay, qué pena, llegué tarde! Bueno, si puede ser...¿Pondrás alguno un día de estos? En cuanto a Gertrud, la veré en cuanto pueda y ya te contaré.
    Buen fín de semana y Gracias de nuevo.

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    1. Ja, ja, ja. Ya no los puedo poner, puesto que en su lugar puse las fotos de las películas que adornan el blog. Me gusta más ahora, así parece una especie de santuario cinéfilo.
      Buen fin de semana también para ti :)

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  5. Pues entonces, los pondré yo...Ale, aale!
    Bueno, en serio, las fotos de películas que pones me encantan.
    Hasta pronto!

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    1. Ok, te cedo la patente para que lo hagas :)

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  6. Pues sí, es una película magnífica. Terrorífica. Los rostros de la bruja, de la madre y de Absalon lo dicen todo. Me ha interesado bastante más la 'primera parte' (hasta que la bruja es quemada en la hoguera) que el resto, no obstante.

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    1. Hola, josep:
      Veo que estás inmerso en pleno ciclo Dreyer. Me alegra que ésta te haya gustado más que la "aburrida" Gertrud :)

      Un saludo.

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  7. Pues sí, Ricardo, me falta mucho por ver de Dreyer, todavía (¡por suerte!). De momento el puesto número 1 lo ocupa (sin discusión posible) ORDET, el 2 DIES IRAE i el 3 (supongo que bajará, bajará) GERTRUD.

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