Te querré siempre (Viaggio in Italia, 1954) de Roberto Rossellini.


Un distanciado matrimonio inglés (George Sanders e Ingrid Bergman) viaja hasta Nápoles con el objetivo de vender una villa recientemente heredada. Lo que en principio se prevé como una estancia corta destinada a los negocios, acabará por convertirse en la última oportunidad de revitalizar una relación que parece agotada.


Roberto Rossellini se anticipó varios años al nacimiento de la nouvelle vague con esta interesante, aunque sobrevalorada película que Jacques Rivette, Jean-Luc Godard y compañía, terminarían por elevar a la categoría de paradigma de la modernidad cinematográfica. En realidad se trata de un filme muy sencillo, y hasta formalmente descuidado, que se ve favorecido por el inteligente uso que hace del contexto geográfico en el que se ubica. Ingrid Bergman, por entonces esposa del director, y George Sanders son los encargados de conferir lustre interpretativo a esta modesta producción.


Como decía, a mi entender, el principal hallazgo de la obra radica en la utilización del entorno como elemento externo que condiciona el interior de los personajes. Es el contacto con un ambiente opuesto al rutinario y marcado por un pasado histórico que permanece presente (las ruinas de Pompeya, el museo de arte romano, las catacumbas, el Vesubio…), lo que despierta tanto en Alex como en Katherine una serie de sentimientos pertenecientes a su propio pasado personal (celos, rencor y amor) que ya creían por siempre perdidos. Sin duda, esos paseos de los protagonistas por los principales rincones turísticos de Nápoles, la isla de Capri o la antigua ciudad de Pompeya, benefician al conjunto otorgándole cierta atmósfera evocadora.


Más allá de lo expuesto, la cinta no sobrepasa el típico drama de pareja en crisis que acaba reconciliándose. Rossellini lo adereza con las dosis de neorrealismo características de su cine.

Mención aparte merece la excelente labor desempeñada por los dos actores principales, capaces de engrandecer sólo con su talento un trabajo que sin ellos distaría mucho de ser lo que es.

14 comentarios:

  1. Camarada la película que según Rivette "abrió una grieta en el cine" siempre me ha parecido una película encantadora, pero modesta e impropia de tanto bombo por parte de los estudiosos cahieristas.
    De hecho Rosselini se aparta voluntariamente del realismo social propio del neorrealismo para contar (con mimo y afecto) esta historia de (re)amor intimista con pinceladas documentales y cómicas.
    Buena sí pero trascendental... no tanto.

    Un abrazo camarada, de vuelta en la arena cinéfila.

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    1. Hola, camarada:
      Todos conocemos la sempiterna pretensión de Cathiers de intentar reescribir la historia del cine. Nunca me los he tomado demasiado en serio.
      "Viaggio in Italia" es una de esas películas que se hacen más grandes en la memoria del espectador que en la propia pantalla. A partir de ahí, que cada uno la engrandezca en la medida que quiera.

      Un abrazo.

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  2. para mí lo mejor de Rosellini, obra maestra total.

    Saludos
    Roy

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    1. Hola, Roy:
      De Rossellini prefiero otros títulos como "Roma, ciudad abierta", "Alemania, año cero" o "Francisco, juglar de Dios".

      Saludos.

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  3. El "Viaggio in Italia" es de lo mejor de Rossellini.
    Cine sencillo pero del bueno. Lleno de miradas, gestos y diálogos brillantes. Incluso el propio escenario, el entorno es imprescindible para esta historia de amor totalmente diferente.
    Puede parecer aburrida, anodina, esa pareja de vacaciones... pero en realidad es terrible como la vida real. Un demoledor y emotivo gran trabajo del director.

    Un abrazo

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    1. Hola, C. Noodles:
      Me parece más insustancial que aburrida. Por lo demás, no la considero especialmente honda, intensa o emotiva. No quiero ni tan siquiera imaginar qué habría sido de este filme de ser rodado en un entorno menos evocador y con dos actores más normalitos.

      Un abrazo.

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  4. En cualquier caso, una película muy influyente, sobre todo en el cine italiano de años posteriores. Un saludo.

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    1. Hola, ricard:
      Influyente, sin duda, sobre todo entre los miembros de la "nouvelle vague", que la tenían sacralizada.

      Un saludo.

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  5. Hola, Ricardo: Yo ví la película hace mucho tiempo y tendría que revisarla para poder comentar; pero recuerdo que entonces me gustó y desde luego Ingrid Bergman y George Sanders me parecen dos actores enormes.
    Veo que has puesto una nueva foto, de "Alemania año cero" y la anterior ¿era quizá "Francisco Juglar de Dios"?
    Un abrazo

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    1. Hola, selegna:
      No seré yo el que discuta la categoría actoral de Bergman y Sanders. Creo que el trabajo de ambos es lo mejor de la película. Además, por Sanders siempre he sentido una especial predilección.
      ¡Bingo! acertaste las dos. Estás hecha una crack :)

      Un abrazo

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  6. ejem...bueno, "Alemania año cero" es que la he visto y la otra tuve que investigar; encontré "Once fioretti de Sant Francesco" y...
    ya ves que, de crack nada.
    Hasta la próxima!

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  7. Buena película esta de Rossellini, aunque como la mayoría de vosotros, no creo que esté entre lo mejor de su producción. Como para vérsela en sesión doble junto a Dos en la carretera.
    También coincido en que lo más destacado es la pareja protagonista, la sueca y "el ruso". Yo también soy del club de Sanders y su flema británica (señores, voy a retirarme del mundo que ya llevo mucho aquí).
    El dilema de Rossellini: eres profundamente católico y estás casado con la Magnani y llega un buen día una sueca guapísima e inteligente y se pone a tu entera disposición y no sólo desde un punto de vista cinematográfico. Los hay que... claro, que yo tampoco he rodado Alemania, año cero.

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    1. Hola, Carlos:
      Sería una sesión doble muy interesante la que planteas; aunque tampoco "Dos en la carretera" me parece de lo mejor de Donen.
      Con respecto al "dilema Rossellini", ya dijo José Luis López Vázquez aquello de ¡¡¡Que vienen las sueeecaaas!!! :)
      En fin, que sí, que ser un prestigioso director de cine te abre "puertas" de todo tipo.

      Un saludo.

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  8. La primera vez que la vi me encantó. La segunda, en cambio, me aburrió. O sea que coincido con la crítica de Ricardo. Para mí, en cuanto a personajes solo se salva el marido (estupendo Sanders). A ella no me la creo. ¿Qué quieres, chica, dejar a tu marido o rehacer el matrimonio? ¿Justamente ahora te arrepientes de no haber tenido un hijo? Podría pensarse que es voluble, alguien prototípico de su sexo ('la donna è mobile'), pero me da más la sensación de un personaje mal construido, o mal conducido, o sobre el que pesan las sombras de cierto machismo. Para la representación de las crisis de pareja son mucho mejores, por más inteligentes, y también más divertidas, las pelis de Woody Allen.

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