Larga es la noche (Odd Man Out, 1947) de Carol Reed.

“Donde no hay caridad no puede haber justicia”.
(San Agustín)

Tras escapar de la cárcel, Johnny McQueen (James Mason), miembro destacado del Ejército Republicano Irlandés, planea robar junto con sus socios en una fábrica para así sufragar su causa política. Sin embargo, el atraco no sale como había previsto; y Johnny, gravemente herido, se ve obligado a vagar por la ciudad huyendo de las autoridades.



Carol Reed anticipa en Odd Man Out, excelente y sombrío thriller de lectura moral basado en una novela de F. L. Green, buena parte de los hallazgos visuales de su obra maestra posterior, El tercer hombre (The Third Man, 1949), creando una pesadilla expresionista a partir del magistral juego de luces y sombras que le aporta la fotografía en blanco y negro de Robert Krasker. Los que en su día atribuyeron a Orson Welles los logros de la película de 1949, desconocían por completo el talento desplegado por Reed en el filme que nos ocupa. Afortunadamente, el paso del tiempo y una nueva hornada de cinéfilos adictos al DVD, se han encargado de colocar al realizador británico en el lugar que le correspondía.



Lo que en principio empieza como un thriller político más, con la preparación y ulterior ejecución del atraco a la fábrica, termina convirtiéndose en una especie de parábola sobre la falta de caridad en el mundo. Casi toda la acción transcurre a lo largo de una sola noche, la que sigue al robo, en la que el personaje al que encarna un dolido James Mason, herido de gravedad a causa de su enfrentamiento con uno de los empleados de la fábrica, tendrá que hacer frente a las duras condiciones climáticas (frío, viento, lluvia, nieve) y a la indiferencia de la mayor parte de los individuos con los que se va encontrando. Por unas razones u otras, principalmente por miedo a la policía o a los amigos del propio McQueen, ninguno le presta la ayuda que necesita. Más bien al contrario, intentan aprovecharse de su situación. Tan sólo la mujer que lo ama, la cual sale en su busca, tratará de salvarlo aun a sabiendas de que ello puede costarle la misma vida. En Larga es la noche, el amor se erige como único medio de redención de su atribulado protagonista.


La película alterna escenarios reales de Belfast con otros filmados en el interior de un estudio, imperando siempre el sentido laberíntico y expresionista de la puesta en escena.

Como curiosidad final, señalar que en 1969 Sidney Poitier protagonizó una nueva adaptación de la novela de F. L. Green bajo el título de El hombre perdido (The Lost Man). A falta de visionarla, recomendamos el redescubrimiento la magnífica obra de Reed.


3 comentarios:

  1. Hola, apenas he descubierto este interesante blog. Quisiera saber qué opinas o si has visto el, para mí, impresionante cine de Nicolas Roeg, autor de The Man Who Fell To Earth, Don't Look Now, Walkabout, además de la obra maestra Bad Timing.
    Saludos.

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    1. Hola, EEERM.:
      Bienvenido al blog. De Nicolas Roeg sólo he visto "The Man Who Fell to Earth", con David Bowie, que me pareció una rareza interesante aunque algo pretenciosa.

      Un saludo.

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    2. Te recomendaría que le dieras un vistazo o varios...
      Buen blog. Saludos

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